Crimenes celebres. Los Borgia
Crimenes celebres. Los Borgia El poder habÃa recaÃdo, como de costumbre, en el cardenal camarlengo, que se convierte en soberano durante el interregno; pero como éste habÃa tenido que cumplir todos los deberes de su cargo, es decir, acuñar moneda con su nombre y armas, quitar el anillo del pescador del dedo del difunto papa, vestir, afeitar, maquillar y hacer embalsamar el cadáver, bajar tras los nueve dÃas de exequias el ataúd al nicho provisional donde debe aguardar el último papa fenecido hasta que su sucesor venga a ocupar su puesto y lo envÃe a su tumba definitiva. Como habÃa tenido que tapiar la puerta del cónclave y la ventana del balcón donde se proclama la elección pontifical, no habÃa tenido ni un solo momento para ocuparse de la policÃa; de modo que los asesinatos se habÃan multiplicado y el pueblo reclamaba a gritos una mano enérgica que pusiese término a tanta violencia.