Crimenes celebres. Los Borgia
Crimenes celebres. Los Borgia El monje lanzó una mirada en torno al aposento como para cerciorarse de que estaba realmente a solas con el moribundo; luego avanzó con paso lento y solemne hasta el lecho. Atemorizado, Lorenzo lo observó avanzar hasta que estuvo a su lado:
—¡Oh, padre, he sido un gran pecador! —exclamó.
—La misericordia de Dios es infinita —dijo el monje— y yo respondo de la misericordia divina ante ti.
—¿Creéis entonces que Dios perdonará mis pecados? —exclamó el moribundo recobrando la esperanza al oír tan inesperadas palabras de boca del monje.
—Tus pecados y tus crímenes, todo lo perdonará Dios —respondió Savonarola—. Dios perdonará como pecados tus placeres frívolos, tus adúlteros deleites, tus fiestas obscenas. Dios te perdonará como crímenes haber prometido dos mil florines de recompensa al que te trajera las cabezas de Dietisalvi, de Nerone Nigi, de Angelo Antinori, de Nicolò Soderini, y doble cantidad al que te los trajera vivos. Te perdonará haber conducido al cadalso al hijo de Papi Orlandi, Francesco di Brisighella, Bernardo Nardi, Jacopo Frescobaldi, Amoretto Baldovinetti, Pietro Balducci, Bernardo di Baudino, Francesco Frescobaldi y otros más de trescientos, cuyos nombres, no por ser menos conocidos, eran menos queridos en Florencia.