De Paris a Cadiz

De Paris a Cadiz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Debe saber, Madame, que existe entre nosotros los artistas una especie de francmasonería europea, gracias a la cual nos correspondemos sin habernos visto jamás. Así, por ejemplo, si yo entro en París en un teatro donde actúa Frédéric Lemaître, Déjazet o Bouffé, no tengo más que hacer decir a cada uno de ellos que estoy allí, o indicárselo yo mismo, y al instante Déjazet, Bouffé o Frédéric Lemaître, por mal dispuestos que se encontraran ese día, olvidarán en ese mismo momento su mala disposición, actuarán para mí, y actuarán tal vez mejor que nunca. Esto es lo que hace que el público no entienda nada cuando un papel, comenzado con cierta languidez, súbitamente se levanta, crece, gracias a una energía y un talento que las primeras escenas habrían podido hacerles creer extintos en el actor. Es lo que intenté pintar en la escena del cuarto acto de Kean, cuando el actor explica o, mejor, intenta explicar al príncipe de Gales la naturaleza de sus relaciones con la condesa de Koefeld. En una palabra, Madame, esto se da entre nosotros. Así, cuando encontré a una compatriota en el extranjero, pensé que también podía darse en el extranjero.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker