De Paris a Cadiz

De Paris a Cadiz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La casa estaba solitaria, o los habitantes habían muerto de sed; nunca lo supimos con certeza; pero de lo que no nos quedó ninguna duda es de que nadie nos abrió. Nada irrita tanto como una esperanza decepcionada. Córdoba se aproximaba visiblemente; pero era de temer que la ira se manifestase en nuestra caravana antes de que llegásemos a Córdoba. Unos masticaron algunas hojas de viña. ¡Ay!, ya no era como en Granada, hasta las últimas uvas estaban ausentes de las parras. Otros intentaron comer olivas frescas; que Dios tenga misericordia de ellos en el otro mundo, se la habrán ganado en éste. Por fin, alcanzamos un pequeño sendero bastante sombreado y, por ende, bastante fresco, que se habría parecido a esos encantadores caminos que sirven de entrada a los pueblos de Normandía, si los dos cercos que bordeaban ese camino no hubiesen estado formados por enormes aloes.









👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker