De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz —En marcha, en marcha, señores —dije montando mi asno modelo. Y nos adentramos de nuevo en la montaña, acompañados esta vez por nuestros treinta cazadores de a pie que caminaban en dos filas, una a nuestra derecha, la otra a nuestra izquierda, y seguidos de toda esa jaurÃa de perros aulladores.