De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz En contrapartida, si las orillas del Guadalquivir son chatas y poco accidentadas, están cubiertas de animales de presa, lo que tal vez no sea una compensación para los turistas, pero es una gran ventaja para los cazadores. A cada instante, bandadas de patos se elevaban sacudiéndose primero pesadamente el agua de las alas, tomando aire a continuación, revoloteando luego encima de nuestras cabezas y yendo a retomar detrás de nuestra estela, una vez que habÃamos pasado, el lugar que tenÃan en un principio delante de la embarcación.