De Paris a Cadiz
De Paris a Cadiz Así terminó el rey Rodrigo, quien, habiendo expiado su crimen en la tierra, se fue directo al cielo. He aquí, Madame, el poema que canta aún el habitante de estas bellas llanuras por las que corre el Guadalete, donde se eleva Jerez. Dudo que dentro de mil años la victoria de los franceses y la toma del Trocadero hayan dejado recuerdos tan poéticos.