El caballero de la casa roja

El caballero de la casa roja

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Geneviève pidió a Morand que la acompañara, pero este puso como disculpa su trabajo, y la joven dijo que tampoco iría ella, ya que no contaba con la compañía de su marido.

—En ese caso —dijo Morand—; si cree indispensable mi presencia…

Maurice le pidió que fuera galante y sacrificara medio día a la esposa de su amigo. Morand aceptó, y el joven les pidió que fueran discretos, pues cualquier accidente podría llevarlos a la guillotina.

Geneviève advirtió a Morand para que no se distrajera y recordara que la fecha acordada era el jueves siguiente, no fuera a comenzar el miércoles algún experimento químico que pudiera mantenerle ocupado durante veinticuatro horas. Morand aseguró que lo tendría presente.

Geneviève se levantó de la mesa y Maurice la imitó. Morand iba a hacer lo mismo cuando se presentó un obrero con una ampollita de líquido que atrajo su atención.

—Apresurémonos —dijo Maurice, arrastrando a Geneviève.

—¡Oh! Esté tranquilo —replicó ella—; tiene al menos para una hora.

Y la joven le abandonó su mano, que él estrechó dulcemente entre las suyas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker