El caballero de la casa roja

El caballero de la casa roja

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El interrogatorio, dirigido por el presidente Harmand, realizado por Fouquier-Tinville, y discutido por Chaveau-Lagarde, defensor de la reina, duró tanto como permitieron las fuerzas de los jueces y la acusada.

Al día había sucedido la noche y la sala se iluminó con algunas velas y lámparas humeantes. La reina estaba sola, respondiendo algunas breves y desdeñosas palabras a las preguntas del presidente. Su frente no había perdido su arrogancia, y llevaba la ropa de rayas negras que no había querido quitarse tras la muerte del rey.

Los jueces se levantaron y terminó la sesión. La reina preguntó a su abogado si se había mostrado muy desdeñosa: y como si respondiera a su pregunta, se oyó la voz de una mujer que gritó:

—Mirad qué orgullosa es. Tu orgullo te ha perdido, María Antonieta.

La reina enrojeció. El caballero se volvió hacia la mujer y dijo:

—Es que era reina.

Maurice le cogió del puño y le dijo en voz baja que tuviera el valor de no perderse. El caballero preguntó al joven si condenarían a María Antonieta, y Maurice contestó que estaba seguro.

—¡A una mujer! —exclamó Maison-Rouge con un sollozo.

—No; a una reina. Usted mismo lo acaba de decir.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker