El Castillo de Eppstein

El Castillo de Eppstein

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Madre mía, madre mía! —Exclamaba, entre sollozos—. ¡Cómo hemos sido insultados los dos! Madre, ¿estás ahí? ¿Me escuchas? ¿O también tú has de fallarme y renegarás de mí? Bien sabes cómo me ha maltratado. No tanto por la odiosa injusticia de la bofetada, como por haber sido humillado junto con tu nombre, por haber sido castigado junto con tu memoria. Ver pisoteado todo lo que amo, hollado todo lo que respeto, ¡ahí reside el verdadero dolor, la ignominia! Madre, aconséjame. ¿Es impía esta cólera que siento? ¿Es un sacrilegio mi rebelión? Madre, aconséjame; pero, por encima de todo, consuélame, ¡porque mi sufrimiento es terrible!

Quejas, gritos y ruegos, todo brotaba a la vez del pecho de Everard. Pero las lágrimas que lloraba, sin parar, cedieron poco a poco ante la amargura de su angustia, hasta que por fin fue capaz de escuchar, de mirar en derredor suyo, de hacer examen de conciencia con tranquilidad.







👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker