El Castillo de Eppstein

El Castillo de Eppstein

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Dos años es poco tiempo —se decía—, puesto que la veré todos los días. Emplearé estos dos años de prueba en convencerla de mi amor y de mi cariño. No creo haberme equivocado acerca de lo que mi padre dispuso. Pero lo intentaré, en cualquier caso; haré la prueba. Es una astucia que Dios sabrá perdonarme. Procuraré alarmarle con mis futuros proyectos, y le obligaré a creer que también tengo mis ambiciones. Así, en lugar de encontrarse con legítimas exigencias que le asustarían, estará encantado de oír hablar de un amor que le tranquilizará. Y aunque me lo echará en cara, me dejará hacer lo que quiera. Y Rosamunda, tan orgullosa para aceptarme como noble y poderoso, no me rechazará cuando me vea solo y abandonado. Eso es. Voy a escribir hoy mismo a mi padre, y haré que sus dudas crezcan con palabras vagas y frases retorcidas. Antes, y como paso previo, volveré a leer la carta que escribió hace tiempo a Jonathas, en la que hacía renuncia de su autoridad paterna, si yo renunciaba a mis derechos.

Con todo cuidado, Everard conservaba aquella carta en su cuarto del castillo de Eppstein. Así que, con la cabeza baja y a paso lento, allá se fue, hacia las altas torres de la mansión familiar, mientras daba vueltas a los términos de la carta que iba a escribir al conde. Cuando ya la tenía más o menos pergeñada en la cabeza, había llegado a las puertas del castillo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker