El Castillo de Eppstein

El Castillo de Eppstein

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Mirad, hijo mío, en tanto que numerosos son los obstáculos con que se encuentra quien quiere llegar tan lejos, vos, sin querer, mientras dormíais, os encontráis en el punto que otros no llegan a alcanzar ni tras veinte años de esfuerzo. En vuestro caso, todo depende de una formalidad, de una minucia, de un acto intrascendente: se trata, sencillamente, de casaros.

—¡Casarme! —Exclamó Everard—. ¿Casarme, yo? ¿De qué habláis, padre?

—Ya sé que sois un poco joven; pero no importa. Escuchadme hasta el final —añadió el conde, en respuesta al espanto que había percibido en Everard—; más tarde, tendréis tiempo de mostrar vuestra sorpresa, si tal es vuestro deseo. Tened por seguro que de eso depende vuestra felicidad. El matrimonio que os propongo, Everard, es el que vuestro hermano estaba a punto de concluir, cuando nos fue arrebatado. Y fue cuando pensé en vos, porque dicho matrimonio representa un magnífico futuro, una felicidad inesperada, un camino que os conduce muy cerca del trono; incluso diría más, Everard, os conducirá al trono, si es que el poder real vale tanto como las apariencias dan a entender. Veo que os calláis. ¿No os maravilla un porvenir así?

—Padre, os repito que no van por ahí mis sueños.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker