El Castillo de Eppstein

El Castillo de Eppstein

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Qué debía hacer? —Continuó Conrado—. Alejarme de ella, ¿no es así, madre? Pero no tuve fuerzas suficientes. ¿Engañarla, Maximiliano? No era tan ruin. ¿Venir y contároslo todo, padre? No me atreví. Así que me casé en secreto con Noemí. De esta manera, me evitaba vuestro enojo y me ahorraba el disgusto del momento, porque creía, entonces, que no ofendía a Dios ni a los hombres. Pero me equivocaba, y por partida doble. Me nació un hijo, y hube de elegir entre vuestra cólera, padre, o el deshonor de mi esposa. Preferí, pues, la primera, porque sólo contra mí iría dirigida. Y a pesar de todas las tentativas de los hombres por separar lo que Dios ha unido, hoy, la escogería a ella de nuevo y, mañana, lo volvería a hacer. Ya veis, monseñor, que creo que vuestra cólera es justa y, como tal, la he tenido en cuenta. Pero no he venido a postrarme ante vos para que amaine. Sólo que, desterrado de vuestra presencia como lo he sido, antes de partir, he venido para saber que no he incurrido, además, en vuestro desprecio.







👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker