El Conde de Montecristo

El Conde de Montecristo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Acérquese, señor de Villefort —continuó el rey, dirigiéndose al joven que, de pie, inmóvil y situado un poco más atrás, consideraba la marcha de esa conversación en la que flotaba perdido el destino de un reino—, acérquese y diga al señor que se podía saber por adelantado todo lo que él no supo.

—Sire, era materialmente imposible adivinar los proyectos que ese hombre ocultaba a todo el mundo.

—¡Materialmente imposible! Sí, he ahí una gran frase, señor; desgraciadamente hay grandes frases, como hay grandes hombres, yo los he medido. Materialmente imposible para un ministro, que tiene una administración, despachos, agentes, soplones, espías y quince mil francos de fondos reservados, ¡materialmente imposible saber lo que ocurre a sesenta leguas de las costas de Francia! Pues bien, mire, vea aquí al señor que no tenía ninguno de esos recursos a su disposición, vea aquí al señor, simple magistrado, que sabía más que usted con toda su policía, y que hubiera salvado mi corona si hubiera tenido como usted el poder de dirigir un telégrafo.

La mirada del ministro de Policía se volvió, con una expresión de profundo despecho, hacia Villefort, que inclinó la cabeza con la modestia del triunfo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker