El Conde de Montecristo

El Conde de Montecristo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Cansado! ¡Ah! ¡Pues bien, sí! No ha hecho nada en todo el santo día. ¡Cuatro malas carreras y veinte céntimos de propina, siete francos en total, y tengo que dar diez al patrón!

—¿Quiere usted añadir a esos siete, veinte, que tengo aquí, eh?

—Con mucho gusto, hombre; no son para menospreciarlos, esos veinte francos. ¿Qué tengo que hacer? Veamos.

—Algo muy fácil, si su caballo no está cansado.

—Le digo que irá como el céfiro; todo consiste en decir hacia dónde tiene que ir.

—Hacia Louvres.

—¡Ah!, ¡ah! Lo conozco. El país del rosolí.

—Justamente. Se trata simplemente de alcanzar a uno de mis amigos con el que tengo que cazar mañana en La Chapelle-en-Serval. Tenía que haberme esperado aquí, con su cabriolé, hasta las once y media; son las doce, se habrá cansado de esperar y se habrá ido solo.

—Es probable.

—Y bien, ¿quiere ver si lo alcanzamos?

—No pido nada mejor.

—Pero, si no lo alcanzamos de aquí a Le Bourget, tendrá usted veinte francos; si no lo alcanzamos de aquí a Louvres, treinta.

—¿Y si lo alcanzamos?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker