El Conde de Montecristo
El Conde de Montecristo —Es cierto, señor —dijo Dantès—, y pido humildemente perdón a este hombre que siempre ha sido bueno conmigo… Pero, ¿qué quiere usted? Yo estaba loco, estaba furioso.
—¿Y ya no lo está?
—No, señor, pues la cautividad me ha doblegado, me ha roto, me ha anonadado… ¡hace tanto tiempo que estoy aquÃ!
—¿Tanto tiempo? ¿Y en qué época fue usted arrestado? —preguntó el inspector.
—El 28 de febrero de 1815, a las dos de la tarde.
El inspector calculó.
—Estamos a 30 de julio de 1816; ¿qué dice usted? No hace más que diecisiete meses que está usted preso.