El hombre de la máscara de hierro
El hombre de la máscara de hierro —Sois el hijo del rey Luis XIII, hermano del rey Luis XIV, y heredero natural y legÃtimo del trono de Francia. Conservándoos junto a él, como ha hecho con su hermano menor Felipe, el rey se reservaba el derecho de ser soberano legÃtimo. Sólo Dios y los médicos podÃan disputarle la legitimidad. Los médicos prefieren siempre al rey que reina al que no reina, y Dios no obrarÃa bien perjudicando a un prÃncipe digno. Pero Dios ha permitido que os persiguieran, y esa persecución os consagra hoy rey de Francia. ¿Os lo disputan? prueba que tenéis derecho a reinar; ¿os secuestran? señal que tenÃais derecho a ser proclamado; ¿no se han atrevido a derramar vuestra sangre como la de vuestros servidores? es que vuestra sangre es divina. Ved ahora lo que ha hecho en vuestro provecho Dios, a quien tantas veces habéis acusado de haberos perseguido sin descanso. Mañana, o pasado mañana, a la primera ocasión, vos, fantasma real, retrato viviente de Luis XIV, os sentaréis en su trono, del que la voluntad de Dios, confiada a la ejecución del brazo de un hombre, lo habrá precipitado sin remisión.
—Comprendo, no derramarán la sangre de mi hermano.
—Sólo vos seréis el árbitro de su destino.
—El secreto que han abusado respecto de mÃ…