El hombre de la máscara de hierro

El hombre de la máscara de hierro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No, lo contrario. No deseo ningún mal al rey, y el peor mal que uno puede desear a los reyes, es que cometan una injusticia. Pero habéis sufrido un disgusto, no lo neguéis.

—¿Yo? —dijo el mosquetero riéndose—. Ni por asomo. El hace cuanto quiero.

Aramis miró a D’Artagnan y vio que mentía, pero Baisemeaux no miró más que al hombre, y se quedó pasmado, mudo de admiración ante aquel que conseguía del rey lo que se le antojaba.

—¿Destierra a Athos Su Majestad? —preguntó Aramis.

—No; sobre el particular el rey no ha dicho una palabra —repuso D’Artagnan—, pero tengo para mí que lo mejor que puede hacer el conde, a no ser que se empeñe en dar las gracias a Su Majestad…

—No —respondió Athos.

—Pues bien, lo mejor que, en mi concepto, puede hacer el conde —continuó D’Artagnan— es retirarse a su castillo. Por lo demás, mi querido Athos, hablad, pedid; si preferís una residencia a otra me comprometo a dejar cumplidos vuestros deseos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker