El hombre de la máscara de hierro

El hombre de la máscara de hierro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Athos se puso pálido y no pudo ocultar su turbación.

—Es difícil, muy difícil, mi querido vizconde —repuso el duque bajando la voz y después de haber mirado al su amigo como para ayudarle a parar aquel golpe imprevisto.

—Perdonad, monseñor, he sido indiscreto —repuso Bragelonne con voz firme—; pero como vos mismo me habéis invitado…

—¿A que me dejarais? —atajó el conde.

—Señor, ¿cómo podéis creer…?

—¡Qué caramba! —exclamó el duque—. El vizconde tiene razón. ¿Qué va a hacer aquí sino morirse de tristeza?

Raúl se sonrojó; pero el príncipe, enardecido, prosiguió:

—La guerra es destrucción, en ella se gana todo, y sólo se pierde una cosa, la vida, y entonces tanto peor.

—Es decir, la memoria —repuso Raúl con viveza—, es decir, tanto mejor.

Mas al ver que Athos se levantaba y abría la ventana, el joven se arrepintió de las palabras que acababa de pronunciar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker