El hombre de la máscara de hierro

El hombre de la máscara de hierro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Por lo mismo que no sabéis nada fijo —replicó Bragelonne—, vuestro estado es transitorio y os volveréis a París.

—Preguntad a esos señores qué vienen a hacer en Santa Margarita —interrumpió Saint-Mars.

—Sabedores de que había un convento de benedictinos en San Honorato, digno de ser visitado, y abundante caza en Santa Margarita, se han decidido a venir.

—Estoy a su disposición como a la vuestra —dijo Saint-Mars.

—Gracias —repuso el gascón.

—Y ¿cuándo parten? —prosiguió el gobernador.

—Mañana —respondió D’Artagnan.

Saint-Mars fue a hacer su ronda, y dejó al mosquetero solo con los supuestos españoles.

—Ved una vida y una sociedad que me fastidian —exclamó D’Artagnan—. Mando a ese hombre, y no puedo soportarle, ¡voto a mil rayos!… ¿Os gustaría matar conejos? El paseo resultará grato y poco fatigoso. La isla sólo tiene legua y media de longitud por media de anchura. Es un verdadero parque. Divirtámonos.

—Vayamos adonde queráis, D’Artagnan, no para divertirnos, sino para conversar con toda libertad.

El gascón hizo seña a un soldado, que comprendió, trajo escopetas para los tres hidalgos, y se volvió al fuerte.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker