El hombre de la máscara de hierro

El hombre de la máscara de hierro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No —respondió Aramis, sin atreverse a mirar a Porthos.

—Pues quedémonos —repuso él suspirando. Y agregó—: Sin embargo, como nos propusiéramos de veras, pero bien de veras, volvernos a Francia, aunque no pudiésemos disfrutar de barca alguna…

—¿Habéis notado otra cosa, mi querido amigo? Desde la desaparición de nuestras barcas, durante esos dos días en que no ha vuelto ninguno de nuestros pescadores no ha abordado a esta isla ni una mísera barquichuela.

—Es verdad; antes de estos funestos días, veíamos llegar barcas y lanchas.

—Habrá que informarse —dijo de repente Aramis—. Aun cuando deba hacer construir una balsa…

Aramis continuó paseándose con todas las señales de una agitación creciente.

Porthos, que se cansaba siguiendo los febriles movimientos de su amigo, y en su calma y en su credulidad no comprendía el por qué de aquella exasperación que se resolvía en sobresaltos continuos, detuvo al Aramis y le dijo:

—Sentémonos en esta roca, uno junto a otro… Ahora os conjuro por última vez que me expliquéis de manera que yo lo comprenda qué hacemos aquí.

—Porthos… —dijo Aramis con turbación.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker