El hombre de la máscara de hierro

El hombre de la máscara de hierro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Verdad también —prosiguió Herblay—, que para uno es triste encontrarse con hombres a quienes van a arcabucear o a colgar, tanto más cuanto esos hombres resultan ser antiguos conocidos, relaciones hereditarias?

—¡Bah! no os aguarda un fin tan desastroso, señores míos —repuso con viveza el oficial.

—Vos lo habéis dicho.

—Cuando aun no os conocía; pero ahora os digo que podéis evitar tan funesto destino.

—¡Qué podemos! —exclamó Herblay, chispeándole de inteligencia los ojos y mirando alternativamente al prisionero y a Porthos.

—Con tal que no nos exijan una bajeza —repuso con noble intrepidez Porthos mirando a su vez a Biscarrat y al prelado.

—No os exigirán nada, señores —dijo el oficial—. ¿Qué queréis que os exijan, cuando si os prenden os matan? Evitad que os encuentren.

—Para encontrarnos, fuerza es que vengan a buscarnos aquí —repuso Porthos con dignidad.

—Habéis dicho bien, mi buen amigo —dijo Aramis sin dejar de interrogar con la mirada la fisonomía de Biscarrat, silencioso y cohibido. Y dirigiendo la palabra a este último, le dijo—: O mucho me engaño, o queréis hacernos una confidencia y no os atrevéis.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker