El hombre de la máscara de hierro

El hombre de la máscara de hierro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En dos cofres bien cerrados y colocados bajo los bancos de popa y proa, Aramis encontró pan, bizcocho, fruta seca, tocino, y una buena provisión de agua potable en dos odres; lo cual era suficiente para quienes debían navegar siempre por la costa y podían refrescar sus vituallas en caso apremiante. Además, en la barca había ocho mosquetes y otras tantas pistolas de caballería, cargados todos y en buen estado; remos y una pequeña vela llamada de trinquete, que ayuda a los remeros, es útil al soplar la brisa y no carga la embarcación.

Una vez lo hubo inspeccionado todo, dijo Aramis a Porthos:

—Falta saber si debemos hacer salir la barca por el extremo desconocido de la gruta, siguiendo la pendiente y la oscuridad del subterráneo, o si es mejor hacerla resbalar sobre rodillos al raso; al través de los zarzales, allanando el camino de la costa, no más alta de veinte pies, y que en la alta marea ofrece tres o cuatro brazas de agua sobre un buen fondo.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker