El Tulipan Negro
El Tulipan Negro -¿Y se llama?
-Jacob Gisels.
-No le conozco.
-Ya veis, entonces, que no es por vos por quien viene.
-En todo caso, si él os ama, Rosa, lo que es muy probable, porque veros es amaros, ¿vos no le amáis?
-¡Oh! ¡No por cierto!
-¿Queréis que me tranquilice, no es eso?
-Os lo prometo.
-¡Pues bien! Ahora que comenzáis a saber leer, Rosa, ¿leeréis todo lo que os escriba, verdad, sobre los tormentos de los celos y los de la ausencia?
-Lo leeré si escribís con letra bien grande.
Luego, como el giro que tomaba la conversación comenzara a inquietar a Rosa, dijo:
-A propósito, ¿cómo se porta vuestro tulipán?