La Dama de las Camelias

La Dama de las Camelias

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

He intentado agotar mis últimos recursos para impedir todos esto embargos, pero el alguacil me ha dicho que era inútil, y que aún quedaban, otros juicios pendientes de ejecución. Puesto que va a morir, más vale abandonarlo todo que salvarlo para su familia, a quien ella no ha querido ver y que nunca la quiso. No puede usted imaginarse en medio de qué miseria dorada se muere la pobre chica. Ayer no teníamos absolutamente nada de dinero. Cubiertos, joyas, cachemiras, todo está empeñado; el resto está vendido o embargado. Marguerite aún tiene conciencia de lo que pasa a su alrededor, y sufre en su cuerpo, en su espíritu y en su corazón. Gruesas lágrimas corren par sus mejillas, tan enflaquecidas y tan pálidas, que, si usted pudiera verla, no reconocería el rostro de la que tanto lo amó. Me ha hecho prometer que le escriba cuando ella ya no pueda, y estoy escribiéndole delante de ella. Dirige sus ojos hacia mí, pero no me ve: su mirada está ya velada par la muerte cercana; sin embargo sonríe, y estoy segura de que todo su pensamiento y toda su alma están puestos en usted.

Cada vez que alguien abre la puerta sus ojos se iluminan y siempre cree que va a entrar usted; luego, cuando ve que no es usted, su rostro recobra su dolorida expresión, queda bañado en un sudor frío, y sus pómulos se tiñen de púrpura.

 

 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker