Historia de una cortesana
Historia de una cortesana —Sir, con inmenso orgullo y profunda gratitud recibo del honorable Concejo este testimonio que acredita el juicio favorable que mi conducta lo merece; y con esta espada abrigo la esperanza de reducir a nuestra secular e implacable enemiga, sin lo cual este paÃs no podrá jamás aspirar a una paz sólida y honrosa.
Según es de ver, Nelson quedaba ya empeñado, por sus propias palabras, a renunciar a la vida de reposo que se habÃa prometido al regresar a Inglaterra.