Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Mi querida lady: Davison reclama el privilegio de llevar a usted mi contestación a su amable carta, y tengo la seguridad de que cumplirá con toda exactitud su misión. Me siento abatido moralmente, y si no fuese absolutamente necesario a nuestro paÃs, nada se opondrÃa a que yo mismo fuera el portador de mi carta; pero, querida amiga mÃa, yo sé que es usted una inglesa leal y verdadera, y que sentirÃa aversión hacia aquellos que no defendiesen al Rey, las leyes y todo lo que es objeto de nuestro amor. La mujer es la que convierte al hombre en héroe, y si sucumbimos en el honroso cumplimiento de nuestro deber, continuamos viviendo en el corazón de las que nos han amado. Y entre todas, es usted, mi querida amiga, la primera y la mejor. He dado la vuelta al mundo, y en ninguna parte pude encontrar una que pudiese compararse con usted. Sabe usted apreciar el valor, el honor, la virtud, y jamás se pregunta si es un prÃncipe, un duque, un lord o un campesino el que tales cualidades atesora.
H. NELSON.