Historia de una cortesana

Historia de una cortesana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Semejantes cartas, escritas por un hombre de quien hablaba toda Inglaterra, a quien los reyes llamaban su apoyo y le honraban como a un igual suyo, me volvían loca de orgullo. Se ha dicho que yo ejercía predominio sobre Nelson; al contrario, era él quien predominaba completamente en mí. Si me hubiese mandado un imposible, ese imposible habría sido intentado por mí; si me hubiese impuesto la realización del acto más criminal, no habría vacilado en acatar su mandato.

Por eso sobrellevaba con inmenso júbilo los tormentos de mi embarazo. ¿Por ventura no era él, no era Nelson el causante de esos tormentos? ¿Acaso no era suya la criatura que llevaba en mis entrañas?

Frecuentemente hemos hablado los dos de este particular. No había tenido ningún hijo de su mujer, y aseguraba que ese que iba a nacer sería objeto de su adoración. Y por anticipado habíamos forjado los más fantásticos proyectos sobre la educación que le daríamos.

Yo esperaba aún que Nelson podría volver a Londres, cuando se resolvió la coalición del Norte. En tal ocasión, el gobierno decidió enviar una poderosa flota al Báltico, a las órdenes del almirante Parker, con Nelson como jefe segundo. En su virtud, el 17 de febrero de 1801, el Almirantazgo transmitió a Nelson la siguiente orden:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker