Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Lord Nelson se pondrá a las órdenes de sir Hyde Parker, almirante de la escuadra de Su Majestad. Se le ocupará en servicios especiales.
Cumpliendo estas disposiciones, el 18 del mismo mes se trasladó al San Jorge y partió para Spithead, donde debÃa esperar instrucciones.
Durante este tiempo, habÃa llegado la hora por mà esperada. El 15 de febrero sentà los primeros dolores. Sir Guillermo Hamilton se encontraba precisamente ausente de Londres. HabÃa ido a ver, a ocho leguas de distancia, en el condado de Surrey, una magnÃfica casa de campo, denominada Merton-Place, que yo deseaba ardientemente. Asà que, en aquel momento me encontré sola, que era como necesitaba encontrarme.
Afortunadamente, conocÃa a una mujer madre de numerosa prole y muy entendida en partos, la cual habÃa reemplazado varias veces con gran habilidad a cirujano y comadrona. La hice llamar, y, a las tres o cuatro horas de padecimientos, di a luz a una niña tan débil, que al pronto se creyó que no podrÃa vivir.
La mujer que me asistió fue a encerrarse con la criatura recién nacida en la habitación más apartada de la casa, y durante tres o cuatro dÃas la pobrecita niña vivió alimentada con biberón, pues su debilidad no permitÃa ser llevada al domicilio de la nodriza que de antemano habÃa yo buscado y encontrado en la calle de Little-Tichfield.