Historia de una cortesana

Historia de una cortesana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Buena, excelente Emma! Sí, tú has leído en mi corazón; sí, tú has adivinado mi pensamiento. Si en el mundo no hubiese una Emma, tampoco habría un Nelson… ¡Tú has hecho de mí lo que soy! Hoy mismo iré a Londres.

Y, en efecto, dos horas más tarde salimos para Londres con sus hermanas. Nelson nos dejó en mi casa de la calle de Clerge, y se fue al Almirantazgo. El Victory, llamado por telégrafo, estaba en el Támesis desde aquella misma noche, y al otro día, por la mañana, se hacían todos los preparativos de marcha.

Permanecimos aún diez días juntos; pero los últimos cinco, Nelson los pasó casi por entero en el Almirantazgo.

El 11 fuimos a hacer una última visita a nuestro querido Merton.

A pesar de todos mis esfuerzos, apenas me encontraba sola un instante, prorrumpía en llanto. Todo el día 12 lo pasamos en Merton, uno junto al otro, y allí dormimos.

Una hora antes de amanecer, Nelson se levantó y fue al cuarto de su hija; inclinado sobre el lecho de la niña, oró en silencio, pero con grande unción y derramando algunas lágrimas.

Nelson era muy devoto.

A las siete de la mañana se despidió de mí.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker