Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Y hoy dÃa, que he prometido no ocultar nada de la verdad, debo decirla, declarando que el mayordomo no mentÃa; la Reina, cuyo primer amante fue el prÃncipe de Caramanico, y después Acton, y simultáneamente con este, sin que Acton se preocupase más que Pothemkine se preocupaba de los amantes de Catalina II, y al mismo tiempo que Acton, digo, el duque della Regina, cuyo nombre, según se ve, parece predestinado; y Pic d’Anceni, que ha, si no inventado, a lo menos perfeccionado la danza en Italia. Al igual que la gran Catalina, querÃa recompensar a sus amantes; pero, menos rica que ella, se arruinaba, y debido a ello, siempre se encontraba sin un ducado.
Volvamos al Rey.