Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Algunos meses antes habÃa sido descubierto en Herculano un manuscrito que contenÃa versos de Safo.
Estos versos habÃan sido traducidos en italiano por el marqués de Gargallo y puestos en música por Cimarosa.
Desaté mis cabellos, que eran muy largos y abundantes, y que cayeron sobre mi espalda, más abajo de la cintura. Ya se sabe que yo sobresalÃa en la mÃmica, aptitud que me permitió imprimir a mi fisonomÃa los rasgos de inspiración de la poesÃa antigua, y, a seguidas de un preludio que me valió los primeros aplausos de aquella noche, entoné los siguientes versos:
Hija de Júpiter, ¡oh, Venus inmortal!
Que sobre un trono de oro riges el universo.
No sumerjas a mi alma en la cruel angustia.
¡Venus, perla divina encerrada en el seno de los mares!
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