Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Esta consideración, la determinó a efectuar un viaje a Viena con su marido. El objeto aparente era ponerse de acuerdo con el nuevo Emperador, que quería mucho a su hermana María Carolina, respecto a los concertados enlaces de familia; el objeto real era ponerse de acuerdo con respecto a los medios de salvar a María Antonieta, sea facilitándole la fuga, sea operando una contrarrevolución en Francia, o bien formar una coalición para intervenir con las armas.
La Reina no podía resolverse a dejarme; yo era, decía ella, la única persona cuya ausencia sentiría. Hizo que le prometiese escribirle tres veces por semana.
Le propuse acompañarla, y aceptó con gratitud; pero mi presencia en la corte de Viena, como mujer del embajador de Inglaterra, pareció demasiado significativo a sir Guillermo en aquellas circunstancias en que se tramaba en aquella Corte una coalición contra Francia.
Expuso sus razones a la Reina, que las encontró justificadas y que fue la primera en decirme que me quedase.