Historia de una cortesana
Historia de una cortesana M. de Bouillé, hombre de pensamiento y de acción, en quien el Rey podía contar, tenía bajo su mando todas las tropas de la Lorena, de Alsacia, del Franco Condado y de la Champaña; estaba encargado de hacer explorar el camino que conduce de Châlons a Montmèdy de paso para Varennes.
Tropas escalonadas en ese camino y mandadas por oficiales de confianza, esperarían la llegada del Rey y le servirían de escolta.
Para atender a todos los gastos, se envió a M. de Bouillé un millón en papel moneda.
Tal era la situación cuando el 13 de junio llegó Ferrari a Nápoles. Había empleado nueve días en el viaje, y, por lo tanto, su salida de París había sido el 4.
La reina María Carolina dio doscientos ducados a Ferrari, le invitó a que fuese a descansar y dijo que estuviese preparado para cualquier acontecimiento que pudiera ocurrir. Ferrari respondió a Su Majestad que le bastaban veinticuatro horas y que también antes podía disponer de él.