Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Leà un párrafo que terminaba con estas palabras:
… Él no se acuerda ya del proverbio: Plures occidit gula quam gladius. La dilación en los preparativos le ha sido fatal.
—Tales ataques no merecen más que el desprecio —dije a la Reina.
Pero ella, sin escucharme:
—Y viendo cómo tratan a su hermano —exclamó—, todos los reyes deberÃan levantarse como un solo hombre, y caer sobre ParÃs, no dejando piedra sobre piedra en la villa maldita. ¡Oh, reyes, familia de cobardes! ¿No veis que lo que ocurre allà equivale a vuestro proceso?… ¡Sir Guillermo!
—Señora —dijo este, inclinándose.
—¿Regresa usted en seguida a Nápoles?
—Si Vuestra Majestad asà lo desea…
—SÃ, lo deseo. ¿Puede usted cederme un puesto en su coche?
—Será un gran honor para mÃ, señora.