Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Aunque ya se esperaba la muerte de Luis XVI, la noticia de la misma fue un golpe terrible para la Reina. La carta del embajador era en papel de luto, y a su vista, Carolina lo comprendió todo. Lanzó un grito y se desmayó, profiriendo estas palabras:
—¡Lo han asesinado!
En el acto se dio orden de suspender todas las fiestas de Carnaval, de vestir luto toda la corte y todas las autoridades y de rezar en todas las iglesias.
Castelcicala, Guidobaldi, Vanni fueron advertidos de que podían empezar la obra para que habían sido llamados.
Se llevaron a cabo varias detenciones, y cuando el número de los jacobinos encarcelados no bajó de trescientos, solo entonces volvió a sonreír la Reina.
El Gobierno napolitano se preparó para la guerra, si bien continuaba siendo aliado de Francia. El ejército terrestre fue elevado a 36.000 hombres, y la escuadra a ciento dos buques de toda clase de tonelaje.