Historia de una cortesana

Historia de una cortesana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y me llamó con la cabeza y con la voz al mismo tiempo.

Yo la seguí.

En su dormitorio, sobre un amplio canapé frente a la cama, había una montaña de papeles que habían rodado, a manera de cascada, del sofá al entarimado.

—¡Dios mío! —exclamé—; creo que Vuestra Majestad no debe estar condenada a leer todo esto.

—No, pero lo he leído sin habérseme condenado a leerlo.

—Eso no me sorprende más que la palidez de su semblante y el aspecto aflictivo que noto en Vuestra Majestad.

—Te lo explicarás si te digo que no he dormido.

—¿Qué ha hecho, pues, Vuestra Majestad?

—Ya te lo he dicho: he leído todos estos papeles que ves, desde el primero al último.

—¿Y con qué objeto, Dios mío?

—Mira a quién van dirigidos estos papeles.

Esto diciendo, me mostró un sobrescrito:

Al ciudadano Mackau, embajador de la República francesa en Nápoles.

Miré a la Reina.

—¡Cómo! —Le pregunté con asombro—, ¿el ciudadano Mackau comunica a Vuestra Majestad las cartas que recibe de su Gobierno?

—¡Oh!, ¡qué inocente! —repuso la Reina.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker