Historia de una cortesana

Historia de una cortesana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

LXXI

No sé cómo durmió la Reina; de mí, sé decir que tuve sueños horribles. Hasta el amanecer no se disiparon las visiones que invadían mi cerebro, y solo entonces pude reconciliar el sueño.

Lo primero que vi al despertarme, fue la Reina, de pie junto a mi ventana. En la superficie del vidrio empañado con su hálito, la Reina había, con la yema de sus dedos, trazado un bosquejo del calvario y dibujado en la cumbre tres cruces.

Al oírme incorporar en mi cama, sacó vivamente su pañuelo del bolsillo, y enjugó el cristal.

—¡Qué fastidio! —dijo—; me he levantado temprano con la esperanza de poder dar un paseo, y he aquí que está lloviznando, lo cual acaso nos impedirá salir en todo el día.

Era un proyecto de solaz y distracción que el tiempo frustraba.

—¿Hace mucho que Vuestra Majestad está aquí? —pregunté.

—Mi Majestad está aquí desde hace una hora, puesto que Mi Majestad ha dormido muy mal. Conque, levántate, y vamos a ver lo que hacemos.

Me levanté.

—¡Ah! —dijo la Reina mirándome—, tendré el gusto de verte una vez algo menos hermosa que de ordinario. Esta mañana estás pálida y ojerosa, querida amiga.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker