Historia de una cortesana

Historia de una cortesana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Esta escalera es soberbia —dijo—, y aunque no hubiese en Caserta otras cosas admirables, ella bastaría para labrar la reputación de Vantivelli.

Y, mientras subíamos, me hacía notar las preciosidades de la escalera.

Llegamos a la sala. Carolina estaba presa de nerviosa excitación, de esas que, en ella, se resolvían en una crisis. Caminaba con paso rápido, y se habría dicho que se proponía sofocar la agitación que, contra todos sus esfuerzos, revelaba el estado de su espíritu.

De repente, al entrar en la sala, se detuvo mirando fijamente el reloj.

Este señalaba las cuatro, y en aquel preciso instante, el martillo se levantó y con vibrante sonido dio la hora.

La precaución tomada por la Reina, la víspera, había resultado inútil, y ¡caso singular! el péndulo, en el momento de aparecer la Reina, acababa de tocar la hora fatal que Carolina se había propuesto detener.

El hecho se explica, con decir que un ujier, viendo parado el reloj, lo puso en marcha: he ahí el milagro.

Si yo no me hubiese encontrado a su lado para sostenerla, creo que la Reina se habría desplomado sobre la alfombra que cubría el aposento.

Quise llamar, pero se opuso.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker