Historia de una cortesana
Historia de una cortesana Allí supo que Bonaparte se había apoderado de Malta y dejado una guarnición de cuatro mil hombres, y que después continuó su marcha en dirección a Oriente.
Desde el Faro, y con fecha 25, Nelson escribió a sir Guillermo para comunicarle esta noticia, y a mí también, para renovarme la seguridad de sus sentimientos.
Recibimos sus cartas el día 30.
Respondí en el acto, como sigue:
Querido señor:
Aprovecho el ofrecimiento del capitán Hopo para escribirle algunas líneas y agradecerle su amable carta que he recibido por conducto del capitán Bowen.
La Reina ha acogido con viva satisfacción las palabras de cortesía dedicadas a ella. Me encarga darle gracias y decirle que hace votos por su salud; en cuanto a la victoria, no cabe duda de que usted la obtendrá.
Tenemos todavía entre nosotros al regicida ministro Garat, el más insolente, el más descarado animal diplomático que imaginar se pueda, y bien veo que la corte de Nápoles no tendrá más remedio que declarar la guerra, si quiere salvar al país, porque el embajador francés hace diariamente las más amenazadoras demostraciones.
Su Majestad reconoce la verdad de cuanto dice usted a sir Guillermo en su carta, fechada en el faro de Mesina. Usted ve las cosas con claridad. Lo mismo le ocurre al general Acton.