Historia de una cortesana

Historia de una cortesana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Quedeme más taciturna que impaciente. Pensaba en aquel hombre que gozaba de una reputación universal, que era uno de los primeros cirujanos de Londres, un anatomista eminente, un sabio de primer orden, y que, a pesar de tantos títulos de gloria, se tomaba el trabajo de vestir a su mujer, para que la hija de la pobre moza de labranza, para que la institutriz de los hijos de su padre y la empleada del señor Plowden, pudiese llegar al teatro a la hora de empezar y no perdiese la parte más mínima del deleite que ella, la humilde joven, se prometía.

Hay en el genio una generosa bondad para con los pequeños, una suprema mansedumbre por los débiles, condiciones que reflejan la omnipotencia de Dios.

A las siete y cuarto el bondadoso doctor llamó personalmente a la puerta de mi habitación.

—¿Y bien —preguntó—, cómo estamos?

Salí precipitadamente, le cogí la mano, y, antes que pudiese adivinar mi intención, estampé un beso en ella.

Me miró; sin duda hube de parecerle muy hermosa, porque, con un movimiento de hombros lleno de tierna piedad:

—¿Reconoces que sería una verdadera desgracia —dijo mostrándome a su mujer que acababa de salir de su gabinete—, si esta maravilla de la Naturaleza se perdiese?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker