Historia de una cortesana

Historia de una cortesana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Vinieron a decirme que el pequeño Príncipe, que estaba en la hamaca, me llamaba.

Me apresuré a bajar.

Era un niño de seis años llamado Alberto; su madre lo quería medianamente. El verdadero amor de Carolina era por su segundo hijo Leopoldo, de nueve años de edad. De ello resultaba que el pobre Alberto, que instintivamente sentía ese desafecto, se había aficionado a mí, me llamaba su pequeña mamá, y venía a mis brazos siempre que quería evitar un castigo u obtener un favor.

El pobre niño se encontraba mejor, y me pedía que le subiese a cubierta. A pesar del balanceo del barco, le cogí en brazos y lo llevé a donde deseaba.

El tiempo se encapotó de nuevo y otra vez sopló el viento sudoeste; de modo que el Van-Guard estaba obligado a navegar en la dirección del viento. En cuanto a la Minerva, parecía que todo le era indiferente, y que el mismo viento contrario le daba alas.

Fácilmente se adivinaba que se preparaba una nueva borrasca.

Nelson nos previno que el plazo acordado por la tempestad había expirado, y que si queríamos bajar a nuestros camarotes, él iría a hacer frente al enemigo.

Dirigí una postrera mirada a la fragata napolitana, cuya superioridad sobre nuestro buque me vi obligada a reconocer, por más que mis sentimientos estuviesen predispuestos en favor de Nelson.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker