JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico
JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico —Por mi parte, ¿qué debo hacer?
—Muy poca cosa. ¿No poseéis hacia la parte de Meudon o de Marly algún terreno?
—¡Oh! Eso no faltará.
—Pues bien, construid allÃ, ¿cómo diré yo?, una trampa para filósofos.
—¡Oh! ¿Y cómo se construye eso?
—Descuidad, yo os daré el plan: ahora marchemos, marchemos pronto porque nos observan. Arrima a esta casa, cochero.