JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Es indudable, sí, es una imprudencia —repitieron en coro los vecinos.

—Poco a poco, señores —replicó Rousseau—; no hay imprudencia en hacer aquello que no ofrece un peligro patente, y no hay peligro patente en ir a ver unos fuegos artificiales. Si en efecto ocurre en tal caso una catástrofe, los hombres sobre quienes recae no son imprudentes, sino infortunados. Yo creo, señores, que nosotros mismos que ahora murmuramos de los demás, hubiéramos hecho otro tanto.

Gilberto tendió la vista en su rededor, y conociendo que se encontraba en el aposento de Rousseau, trató de hablar; mas el esfuerzo que hizo agolpó su sangre a la boca y a las narices, y el infeliz perdió nuevamente el sentido.

Juan Jacobo, que había recibido acerca del caso varias instrucciones del cirujano de la plaza de Luis XV, no expresó la menor sorpresa, pues esperaba aquel resultado, por cuyo motivo había dispuesto que se colocara al enfermo en un colchón sin sábanas.

—Ea —dijo a Teresa—, ya puede acostarse definitivamente este infeliz.

—¿En dónde?

—Aquí mismo, en mi cama.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker