JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Vio que la delfina aquella noche, comía con apetito y que el delfín devoraba: y presumiendo que no le ayudarían a sostener viva la conversación, comprendió que sólo se trataba de hacer pasar a la señora de Noailles una hora de purgatorio anticipado.

Empezó, pues, a hablar de filosofía y literatura dramática, doble objeto de conversación, tan antipático el uno como el otro para la venerable duquesa.

Tenía afición a las artes, la delfina, y sobre todo al teatro (como que había enviado un traje completo de Clitemnestra a la Raucourt), y así oyó a Richelieu no sólo con indulgencia sino con gusto.

Entonces, sin acordarse de la etiqueta, la pobre camarera mayor, se agitó en su grada, sonó recio y movió su venerable cabeza, sin pensar que con sus movimientos cubría su frente de una nube de polvo, como las bocanadas de aire tapan de nieve la cima del Mont-Blanc.

Pero como todo no se reducía a divertir a la delfina, sino que también era necesario agradar al delfín, Richelieu abandonó la cuestión teatral, a que el heredero de la corona de Francia nunca había sentido gran simpatía, y empezó a hablar de filosofía humanitaria, empleando a propósito de los ingleses, todo el calor que Rousseau despide como un fluido vivificador sobre el personaje de Eduardo Bomston.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker