JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico
JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico Salve, mi lago celeste,
Salve, mi sal espumosa,
Horno de fulgente llama,
Ilusión consoladora.
Ya habÃa caÃdo la pierna sobre la cama y todavÃa continuaba cantando el enfermo.