JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico
JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico En aquel momento percibióse un leve rumor detrás de los hojaranzos, y a Andrea parecióle haber oÃdo un suspiro: se volvió asustada, y vio delante de sà un hombre con el semblante triste.
No es necesario decir quién era aquel hombre. El lector habrá adivinado que no era otro que Gilberto.