JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Y me anunció de parte vuestra la vista de mi pleito; conocí que debía venir con la mayor rapidez, pues por mucha prisa que me diese no sería demasiada.

—¡Ay de mí, señora! —dijo entonces M. Flageot—; ¡qué lejos está esa vista!

—Nos han olvidado, ¿no es así?

—Olvidado, sepultado, enterrado, señora; sólo un milagro nos puede salvar, y los milagros son tan raros…

—¡Oh!, seguramente —murmuró suspirando la condesa. Contestó el licenciado con otro suspiro acomodado al de su cliente.

—¿Queréis, M. Flageot, que os diga una cosa?

—Decidla, señora.

—Que no sobreviviré a este golpe.

—Mal hecho.

—¡Dios mío! ¡Dios mío! —exclamó la pobre condesa—, si ya no tengo fuerzas.

—Animaos, señora, animaos —dijo Flageot.

—¿Pero no tenéis nada que aconsejarme?

—Sí, señora: que regreséis a vuestra casa, y no creáis en lo sucesivo a nadie que se presente de mi parte, sin llevar una esquela mía.

—Es preciso que lo haga así.

—Es lo más prudente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker