JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y M. Flageot continuó cada vez más admirado. Me invita a prepararme para hacer la defensa el martes, porque han señalado este día para la vista.

—¡Para la vista! —gritó la vieja dando saltos—. ¡Para la vista…! ¡Ah!, miradlo bien, M. Flageot, no lo tomemos a broma esta vez, porque moriría del disgusto.

—Señora —replicó el curial aturdido con tan inesperada noticia—; si alguno se bromea, sólo puede ser M. Guildou, y lo haría por primera vez en su vida.

—Ved si es efectivamente suya la esquela.

—Está firmada por él —dijo el licenciado—: Vedlo.

—¡No hay duda! ¡Mañana es el día señalado, y para la defensa el martes! ¡Ay, señor licenciado! Ya veo que la señora que me avisó no era una intriganta.

—Así parece.

—¿Lo sabéis con seguridad que no fue enviada por vos?

—Sin duda, pardiez.

—Pues entonces, ¿por quién?

—Eso es lo que yo también deseo averiguar.

—Porque al fin, alguno la enviaría.

—Yo me vuelvo loco.

—¡Ay!, permitid que lea nuevamente; así es: lo veo escrito aquí; se verá ante el presidente Maupeou.

—¡Demonio! ¿Dice eso?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker