JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Teresa, después de esto, mientras hablaba estudió al parecer cada músculo del rostro del anciano, y comprendió que no había lucha posible en aquel momento, y cambió repentinamente de táctica.

Sin duda hubiera quedado vencida obcecándose contra Gilberto, y por tanto se decidió a declararse en su favor; cierto es que lo hizo como una aliada dispuesta a desertar en la primera ocasión.

—Por último —dijo—, ya que este joven te ha acompañado hasta aquí, es prueba de que le conoces bien, y es mejor que se quede en casa. Haré del mejor modo que pueda una cama en tu gabinete junto a los legajos.

—No por cierto —contestó vivamente Jacobo—, un gabinete no es habitación a propósito para dormir, porque podría muy fácilmente prenderse fuego a los papeles.

—¡Qué lástima! —murmuró la vieja.

Y añadió luego en voz alta:

—Entonces en la antesala, frente al armario.

—Tampoco.

—Ya veo que a pesar de nuestros buenos deseos, nos será completamente imposible servir a este joven, pues a no ser que le cedamos tu alcoba o la mía…

—No piensas bien, Teresa.

—¿Yo?

—Sí, tú. ¿No tenemos una buhardilla?

—¿El granero quieres decir?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker